Ruta CHAÑARAL, Región de Atacama

Valor Ambiental

Flora

Fauna

Relieve

Agua


Valor Escénico

Color

Formas

Texturas


Valor Cultural

Tecnológico

Histórico

Arqueológico

Inmaterial

Pueb. Orig.

Altiplano / Salar de Pedernales

SALAR DE INFIELES

Coordenadas: 25° 58' 57 S - 69° 2' 53" O

Altitud: 3350 m.s.n.m.

A 40 km. de distancia en línea recta al norte del “Salar de Pedernales” se ubica el sitio “Salar de Infieles”. Con una temperatura media de 2°C y una superficie de 6,7 km2 el salar se compone por una costra de yeso con pocas y pequeñas pozas u "ojos" de agua (Risacher et al., 1999).

La vegetación existente corresponde a gramíneas y pequeños grupos de vegetación acojinada, con baja diversidad de especies de vertebrados en relación al contexto altiplánico, observándose principalmente aves.

Este salar alberga uno de los mayores componentes arqueológicos de la unidad debido a las pinturas rupestres ubicadas sobre paredes alisadas de un manto de toba blanca específicamente en el sector norte del sitio, “Las figuras son antropomorfas -figuras humanas- además de signos y grecas. Las primeras corresponden a varios hombres con túnicas, tocados de pluma sobre sus cabezas. Por delante del cuerpo aparecen dos lanzas o boleadoras. Algunas de estas formas tienen la mano derecha en alto con tres dedos extendidos, en tanto la izquierda está abajo y recuerda a una figura que encontramos en el valle de Copiapó (Sector La Puerta) frente a un palacete incaico denominado "El sacrificador". Dicho personaje tiene en su mano derecha un hacha y en su izquierda una cabeza humana” (Cervellino 1982). Por tanto, con un valor cultural enorme en relación al testimonio de las culturas prehispánicas que habitaron el altiplano.

También se describe y atribuye rastros de ocupaciones a pastores y exploradores en el sitio “En esta toba volcánica existen también tres o cuatro aleros naturales que seguramente fueron utilizados por los indígenas y posteriormente por grupos de pastores (presumiblemente collas) y exploradores. En sus paredes se inscriben las fechas 1804, 1881, 1886 y de comienzos del siglo actual. Adosados a la toba se encuentran pircas de piedra utilizadas como modernos refugios con restos recientes de hollín, tarros y huesos de camélidos cortados con sierras” (Cervellino 1982).

Si bien la nieve y agua han formado una pátina sobre las pinturas, la mayor desventaja es en relación a la dificultad en acceder hasta este sitio sin conocimiento previo o guías turísticos especializados dado su ubicación geográfica.