Ruta CHAÑARAL, Región de Atacama

Valor Ambiental

Flora

Fauna

Relieve

Agua


Valor Escénico

Color

Formas

Texturas


Valor Cultural

Tecnológico

Histórico

Arqueológico

Inmaterial

Pueb. Orig.

Costa / Flamenco

QUEBRADA DE LAS PINTURAS

Coordenadas: 27° 07' 31" S - 70° 09' 47" O

Altitud: 1245 m.s.n.m.

El sitio se encuentra en la Provincia de Copiapó, a unos 70 km. de recorrido desde el sitio Las Lizas en dirección sur. El trayecto aborda la Ruta 5 hasta la intersección con la ruta C-319, desde este punto, a unos 54 km. al interior se llega a la bifurcación con la ruta C-309 donde se desvía en dirección noroeste por un camino de tierra. La nula señalización dificulta el acceso al sitio, lo que, a su vez, ha permitido que muchas de las pinturas sigan legibles e identificables y no “intervenidas” o degradadas significativamente por efectos antrópicos.

El sitio fue dado a conocer a toda la comunidad en 1976 por el arqueólogo Jorge Iribarren, antes solo era conocido por los pirquineros que trabajaban las minas en las cercanías y la denominaban como Quebrada del Chañar. En la actualidad, también es conocida como Quebrada Galleguillos debido a su cercanía con la mina homónima. El lugar posee unos 700 metros de extensión, su recorrido debe realizarse a pie por un sendero que llega a una zona de mayor vegetación, desde este punto, es posible obtener una panorámica de los conjuntos de pinturas.

“A ambos lados de la quebrada se aglomeran rocas graníticas fracturadas en bloques. Sobre la superficie de estas rocas, al pie de un talud pronunciado, se ubican las pinturas realizadas sobre una pátina rojiza. La mayoría de las pinturas (40 conjuntos) corresponden a figuras humanas de gran tamaño, de cuerpo rectangular y cubiertos por trazados verticales de líneas zigzagueantes u onduladas que semejan túnicas o atuendos, todo en color rojo-ocre. La figura principal corresponde a un “sacrificador” portando en una mano un hacha y en la otra una cabeza cercenada, todo en técnica mixta de grabado con pintura blanca” (Cervellino y Sills 2001).

Su valor no solo radica en sus componentes culturales, sus variadas formas de relieve y gran cantidad de pequeños minerales posibles de apreciar superficialmente le otorga un valor escénico e identitario de la región. Los arqueólogos Cervellino y Sills postulan al sitio como como un centro de adoración y de prácticas culticas relacionadas con la metalurgia.