Ruta CHAÑARAL, Región de Atacama

Valor Ambiental

Flora

Fauna

Relieve

Agua


Valor Escénico

Color

Formas

Texturas


Valor Cultural

Tecnológico

Histórico

Arqueológico

Inmaterial

Pueb. Orig.

Valle / Inca de Oro

PUEBLO DE INCA DE ORO

Coordenadas: 26° 45' 17" S - 69° 54' 12" O

Altitud: 1585 m.s.n.m.

Inca de Oro es un poblado minero que se localiza en medio de la unidad geomorfológica denominada pampa ondulada austral, la cual se caracteriza por ser un extenso llano desprovisto de vegetación y flanqueada al este por la precordillera de Domeyko y al oeste por la cordillera de la Costa. Esta sección de la pampa se denomina Llano de Varas (Griem 2014). En cuanto a su conectividad, Inca de Oro se ubica en medio de la ruta C-17, a 45 km. de Diego de Almagro en dirección sur y a 80 km. de Copiapó en dirección norte a una altura de 1.585 m.s.n.m.

Manuel Magallanes en 1912 al indicar las diferentes direcciones del camino del Inca, señala la posible atribución del nombre al poblado de Inca de Oro señalando “En este mineral de Tres Puntas está el asiento de la aldeíta denominada «Pueblo del Inca», nombre que no explicaremos por su fácil traducción; vecino a ésta se halla el mineral de «Inca de Oro». La aldeíta se titula así, precisamente porque está asentada sobre el camino.” (Magallanes, 1912)

La minería del oro estaba totalmente consolidada para los años 40s, con estimaciones de 335 pequeñas minas funcionando en el año 1940. Entre los años 1941-1945 se produjeron 1.420 kg. de oro fino y se estima que la producción aurífera total de Inca de Oro fue de 8 a 10 toneladas de oro hasta 1963 cuando la actividad ceso. Consolidado estaba también el pueblo de Inca de Oro con gran presencia de negociantes locales quienes trajeron tecnología tales como trapiches y molinos capaces de moler las rocas extraídas por los numerosos pirquineros de la zona (Moya 2004).

Actualmente no viven más de 500 personas en Inca de Oro, sin embargo, este pueblo guarda una rica historia vinculada a la minería. Preserva una arquitectura de principios del siglo XX, caracterizada por casas de un piso con fachada continua donde se pueden apreciar tipologías estructurales y constructivas propias de una zona desértica, como lucarnas o lucernarios; con muros construidos en base a adobe, madera, quincha y cubiertas de zinc.